Robert Kubica, el piloto que le ganó dos veces a la muerte, volvió a probar un auto de la F1

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El polaco que salvara su vida fortuitamente tras dos impactantes accidentes, uno en F1 y otro en Rally, se subió nuevamente a un monoplaza. "No sé que pasará en el futuro pero he tenido buenas sensaciones", comentó

El polaco Robert Kubica podrá contarle a quien quiera que él corrió más rápido que la muerte. Lo hizo en 2007, cuando sufrió un tremendo accidente en el Gran Premio de Canadá de la Fórmula Uno, y luego en 2011, cuando disputaba el Rally de Italia. Su nombre se había dejado de oír en el mundo motor pero ha regresado y, lejos de amedrentarse, comenzado a intentarlo de nuevo con un monoplaza de F1, el que comenzó a probar en el Circuito de la Comunidad Valenciana. ¿Vuelve? Aún no lo confirmó.

Luego de prestarse a una prueba privada del equipo Renault Sport, Kubica declaró: “Me gustaría dar las gracias a todos por hacer esto posible. Llevo un largo tiempo distanciado del paddock e incluso he llegado a sentir que volver sería imposible. Tengo sentimientos encontrados, me siento orgulloso de lo que he logrado hoy, pero también tengo en claro todo lo que he perdido. No sé lo que traerá el futuro pero sí que después de un trabajo de más de un año para prepararme para esto, me encontré con un buen ritmo. No es fácil después de seis años, yo sabía que podía hacer el trabajo y puedo estar satisfecho”.

El 10 de junio de 2007 Kubica sufrió uno de los accidentes más espectaculares en la historia de la Fórmula uno luego de que en la vuelta 27 su BMW-Sauber se tocara con el de Jarno Trulli, saliéndose de la pista y chocando contra un muro a más de 230 kms por hora, tras lo que fue despedido y cruzó la pista a tal velocidad que también impactó contra el de enfrente, quedando su auto destrozado.

El polaco fue trasladado a un centro de asistencia cercano e increíblemente su mánager informó a las pocas horas que el piloto estaba consciente y hablaba, y que no había sufrido lesiones graves.

Robert Kubica (Getty)

Robert Kubica (Getty)

Cuatro años después de aquel primer susto, Kubica sufrió otro gravísimo accidente cuando disputaba al Rally Ronde di Andora, en Italia, a bordo de un Renault Lotus. Entonces su vehículo fue traspasado por uno de los hierros de contención ubicados a los costados de un camino sinuoso y el polaco corrió un serio riesgo de amputación de su mano derecha, lo que pudo evitarse tras varias operaciones.

La recuperación no fue auspiciosa y Kubica debió alejarse de las pistas, sobre todo luego de que en 2012 sufriera un incidente doméstico que le afectó una pierna. Seis años después, cuando parecía que su nombre era parte de la historia de la Fórmula Uno, vuelve a desafiarse.

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